Casi perdemos el regreso a casa.
Esta aventura, más que una aventura fué una anecdota, o una de esas cosas que te suceden cuando estas de viaje. Nos encontrabamos las caza aventuras en Viena y decidimos un fin de semana ahorrar un dinerito e irnos a conocer Praga. Así que nos fuimos en Autobus.
Varias cosas pasaron, primero, Nella fue a comprar el boleto, luego decidimos cambiarlo para el fin de semana siguiente, porque las noticias decian que haría mal tiempo. Fuimos las dos a cambiarlo y la muchacha que nos vendió el boleto se confundió y nosotras con la emoción de que conoceriamos otro país, se nos pasó. Cuando llegué a la casa me puse a sacar la cuenta y la muchacha nos había re-vendido los boletos. Me moleste mucho conmigo misma por ser tan gafa y no sacar la cuenta rápido. Era sábado y nos dimos cuenta tarde y tuvimos que esperar hasta el próximo lunes. Al siguiente lunes fuimos y nos dijeron tienen que venir mañana porque debemos sacar el balance y saber sí hubo error. Pues era la única forma de saberlo porque no teníamos mas recibos. Por esas cosas del idioma y la emoción esas cosas pasan, pero no fué más que un susto de fin de semana. Llego el día del viaje, emocionadas nos levantamos temprano, y tomamos nuestro autobus. Al llegar a la frontera como era lógico nos pidieron el pasaporte. Ya praga era parte de la comunidad Europea pero aún así estaba reciente su entrada, así que igual seguían pidiendo pasaporte. Devolvieron todos los pasaportes, menos el de Nella y el mío. Oh, oH q pasara?. Luego nos llamaron con el nombre, The Venezuelan girls, please. Todo el mundo nos miraba y comenzaron a murmurar, nosotras estabamos muerta de risa y un poco asustadas claro. El policía sólo quería que le firmaramos un papel. Como Venezolanas no necesitamos Visa para la comunidad europea. Así que firmamos y nos devolvieron el pasaporte. La gente siguió murmurando y nos miraban, era muy extraño todo y nos daba mucha risa. Llegamos a una parada que hace el BUS, pues son 5 horas de camino. Allí teníamos hambre y queriamos tomar café y comernos algo, pero oh oh, no teníamos la moneda cheka. Sólo teniamos Euros, y ellos aún no manejan el Euro. Bueno, intente ver como funcionaba la maquina del cafe y un Sr. que no hablaba ni español, ni inglés ni alemán sólo cheko, se me acercó y quizo ayudarme pero yo no le entendía, entre lo que hacía entendí que le estaba diciendo a una Sra. de un kiosko que por favor me cambiara un billete de 10 Euros, que yo era de Venezuela (lo entendí porque dijo Venezuela) y que queria usar la máquina para comprar café. La Sra. no tenía cambio y me llevo al chofer y nos aceptó monedas de euros por el café que vendía el Sr. del BUS. Así tomamos café, que por cierto era horrible. Pero teníamos hambre y me dí cuenta que en un kisoquito cerca vendían perros calientes (un pan y una salchicha, that's it). Nos compramos dos para cada una y un ice tea, ellos nos aceptaron los euros. Finalmente llegamos a praga, buscamos el hotel, y estabamos muertas porque el día anterior al viaje tuvimos un cuadrangular de volleyball que nos dejó muertas. Dormimos, nos dimos un baño y salimos a caminar, fué nota. El hotel era tipo hostel, con las comodidades, sólo estrictamente lo que necesitas, una cama con cobija, toalla y un baño y una ducha. Baño y ducha por supuesto compartidos. El baño nos hizo un cayo en el dedo índice, pues para bajar el agua a la poceta había que empujar un palito de metal del tamaño de un lápiz como de 0.5 cm de díametro se podran imaginar, la verdad se nos quitaba las ganas de ir al baño ;). El hostel incluía desayuno así que tratabamos de comer lo más que podiamos para que nos alcanzara todo el día. Pasamos un fin de semana caminado y viendo cada día (tres) las agujas del reloj de la plaza central de Praga, todos los turistas hacían lo mismo y solo era cada hora el mismo cuento. Nos encanto el puente de San Carlos, los músicos en medio del puente, los pintores. Por cierto había un pintor loco, tenía que ser pues sólo hacía caricaturas de el mismo, jajajja no se porq no le tomamos fotos, pero era super cómico todos los cuadros que tenía eran de el, y andaba mal vestido, sucio hablaba solo y tenía un sombrero como de Cristobal Colón con muchos colores, verde, amarillo, rojo, recuerdo que tenía dos cachos y así mismo se dibujaba. Antes de llegar al puente de San Carlos hay una tienda de souvenir que siempre que pasamos tenía música latina, en una de esas nos pusimos a bailar salsa ;) jejejje, la gente nos miraba. Nos robaron en un centro de cambio, fue horrible el sentimiento pues si ibas al cajero te daba mejor cambio que la casa de cambio. Así que si vas a Praga no cambies en una casa de cambio y tampoco a buhoneros cambiario, pues existe el mercado negro con los euros. Nos compranos una suuper camisa ;), era mas grande la cambiamos y aceptaron ;). En cada cuadra de la plaza central había un herrero haciendo cosas de hierro, se veían bien lindos y muy fuertes, rusticos, salvajes ;), jejejej ok dejemos las fantasias para otro día ;) . Tambien había una expo de vacas por la ciudad y vimos una vaca mariposa, la vaca mariposa de Simon ;) si Sr. Para comer, sólo lo hicimos una vez, comimos comida rica Praguense, pasta ;) jejejejj, era lo único que conociamos del menú ;) y una cerveza de Praga ;) El primer día, tomandonos fotos por el centro, Nella me toma una foto a mi, detrás había una arquitectura particular típica de Praga y cuando yo le voy a tomar la foto a Nella un grupo de locos (chicos buenos y lindos ;) ), la abrazaron y se quedaron para la foto no nos dio más remedio que tomar la foto ;) pareciera que estuvimos con un grupo de amigos muy alegres (estaban un poco tomados).
El día que nos veniamos, desayunamos, salimos con tiempo del hostel con nuestro equipaje, pajareamos un poco por el centro y faltando dos horas, decidimos que nos podiamos ir caminando hasta el terminal, y asi fué, pero a medida que caminabamos, el tiempo pasaba se hacia la hora de salir y no encontrabamos el bendito teminal, preguntamos y la gente nos mandaba para otro sitio, estabamos super perdidisima, faltando 10 minutos, no sabiamos que tan lejos estabamos del terminal. Comenzamos a preguntar por la estacion del metro, la conseguimos, tuvimos que correr duro eran solo dos estaciones, pero le dimos duro, cuando llegamos al terminal faltaban como 2 min para que saliera el BUS, no encontrabamos el BUS, preguntabamos y la gente no nos sabia decir, fianlemente lo vimos, y llegamos justo a la hora en que el autobus salía, fue estresante, si perdiamos el BUS, teníamos que esperar hasta el día siguiente o irnos en tren lo cual nos costaba lo que nos costo el ticket de ida y vuelta en BUS. Sudamos, pero llegamos y como siempre cuando nos pasa algo similar, decimos, una mas, yeah, lo logramos.